miércoles, 16 de diciembre de 2009

Más vale gato por viejo...


Me gustaría saber cuántas personas terminan una carrera y se hacen la pregunta del millón típica de "Y ahora ¿qué?". Supongo que es cuestión de saber, como dice el Gran Gato, a dónde se quiere llegar. A veces es el apretón de esa palabra que se hace enorme en la boca como 'independencia', y entonces, como me pasó a mí, te olvidas de cuál es el camino que realmente quieres para tomar, a bandazos, el camino de sacar dinero por donde se puede.

HACIA DÓNDE DEBERÍA DIRIGIRME DESDE AQUÍ...

Un cruce. Izquierda. Derecha. Centro. Y no te planteas el volver hacia atrás. Así que realmente en lo que piensas es en sacar la pasta suficiente para salir del hogar y arrancar de 0. No importa el camino, ni importa la forma. Y no te paras a pensar en si realmente merecería más la pena seguir ahondando en lo que más te gusta, en lo que has estudiado. En lo que te llena.

Un trabajo trae una recompensa, y ves la recompensa y no el futuro.

Dos cruces, tres y cuatro. Hasta diez.

Y sin darte cuenta te plantas en ese ansiado futuro. Sin futuro. ¿Trabajos tempotales? ¿O contratos indefinidos en una empresa que no tiene futuro?

DEPENDE A DÓNDE QUIERAS LLEGAR

Vale. Ni una ni otra cosa, tienes que hacer un cambio. Y por un momento te planteas dónde estás realmente y a dónde, eectivamente, te quieres dirigir. Porque no se puede vivir dando bandazos. Así que te tienes que plantar y decirte que sí, que seguramente te has equivocado al tirar sin ton ni son.

Eso sí, una vez sabes cuál es el camino, y cuál la meta, el cruce, simplemente, desaparece. Llegas al Gato, el gran sabio Gato, y te dice efectivamente:

DA IGUAL A DÓNDE TE DIRIJAS...
(sólo piensa en la meta al final del camino).

Gracias por el empujón, Eva :o)

jueves, 3 de diciembre de 2009

Butrón, el castillo escondido.

Como ya dijera Alfonso X el Sabio: "España es segura e batida de castillos". Y es que las tierras castellanas están colmadas de impresionantes muros, escuadras inexpugnables y riscos de defensas imposibles. Castilla y León, Castilla La Mancha, Murcia... son muchas las comunidades en las que el símbolo del castillo forma parte del escudo.

Si a alguien se le pregunta sobre dónde se pueden encontrar castillos, por supuesto que se dirá de inmediato Segovia, o Toledo, o Ávila, o tierras riojanas, plagados de ellos. No olvidemos castillos del tipo del Castillo del Buen Amor de Salamanca, o el Castillo de Ampudia.

Hoy quiero descubrir un pequeño y escondido lugar del norte. En pleno corazón de la profunda Vizcaya, en medio de las campas de Gatika, a apenas diez minutos de un pueblito pesquero tan bonito como es Armintza, se esconde, entre los bosques de robles que inundan esas tierras, el imponente Castillo de Butrón.

Y como suele pasar en estos casos, la historia de este castillo tiene un suave aroma a medio camino entre leyenda y cuento de hadas. Todo ello se remonta al siglo XI, cuando se llevó a cabo la construcción de una torre de defensa sobre la que era la casa de la familia Butrón, en la peña de Ganzorri.

Ya en el siglo XIV la torre se reconvirtió en un castillo realmente majestuoso y fiero, de difícil acceso y muros altos, siempre bajo el escudo de dicha familia, cuya historia guarda en su interior a los caudillos más fuertes y en gran medido más bandidos de la comarca.

Las guerras por ser dueños del castillo duraron muchos años, en los que los dos sectores de la familia, los Gamboinos, que eran los dueños del castillo, y los Oñacinos, dieron paso a leyendas de muerte y a un castillo que acabó por ser ruinas en el siglo XIX, en el que bajo orden del Marqués de Torrecilla, el castillo fue reconstruido para formar el conjunto que actualmente se conoce.

Al rededor del castillo, se encuentra vagando el curso de la ría de Butrón e innumerables campas verdes en las que durante el verano poder escaparse del ruido de la ciudad.

Información tomada de:

http://www.castillosnet.org

Para más información:

www.verdenorte.com


www.nekatur.es

Para ver un vídeo del Castillo de Butrón, pincha aquí.



martes, 1 de diciembre de 2009

Arrancando motores


Supongo que comenzar un blog, cualquiera que sea, con una foto de Nueva York no es nada nuevo, ni de lo más IN (sea lo que sea lo que eso signifique). Fashion, original o distinto. No lo soy, y no creo que lo sea nunca, no aspiro a eso, !ni mucho menos lo deseo!

Comienzo por Nueva York por todo lo que ver esa ciudad me dio. La sensación de fuerza, de positivismo, de diferencias completamente salvadas. De ignorancias y soledades en medio de un bullicio irreversible en el que buscar el silencio se convierte en poco más que una quimera (o unos buenos cristales en tu apartamento!).

He estudiado Diseño Gráfico. Y Bellas Artes. Y Web. Algo de Industrial también. Y cada día me levanto para seguir como ahora frente a la pantalla de mi portátil. Y de fondo, el sabor de boca de Nueva York que me recordó a qué venían esas ganas de seguir ese camino.

¿Que a cuenta de qué va este blog... ?